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La comunidad de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, premio Ciudad de Calatayud 2019

El Ayuntamiento bilbilitano reconocerá este año con el Premio Ciudad de Calatayud a la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Así se ha aprobado en el Consistorio durante el Pleno Municipal. El premio se entregará en el acto de presentación de las fiestas en honor a la Virgen de la Peña, que tendrá lugar en septiembre.

El Ayuntamiento bilbilitano reconocerá este año con el Premio Ciudad de Calatayud a la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Así se ha aprobado en el Consistorio durante el Pleno Municipal. El premio se entregará en el acto de presentación de las fiestas en honor a la Virgen de la Peña, que tendrá lugar en septiembre.

La trayectoria de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados es amplia en Calatayud. El próximo 12 de febrero se cumplirán 140 años desde la llegada de las cinco primeras monjas, por lo que desde 1880 la congregación cumple una labor de atención a personas de avanzada edad sin recursos.

«La congregación ejerció una labor encomiable hacia los más desfavorecidos durante décadas en las que no existía seguridad o prestaciones sociales en nuestro país. Esta vocación de servicio se ha mantenido en el tiempo y un siglo y medio después más de 3.000 personas se han beneficiado de la labor social de esta comunidad religiosa», ha explicado José Hueso, teniente alcalde del Ayuntamiento.

La comunidad de religiosas atiende en la actualidad a 110 ancianos en su Residencia de Nuestra Señora la Virgen de la Peña. En este centro se encuentran ocho hermanas de la congregación y trabajan 45 personas. La residencia cuenta con un grupo de voluntarios vinculados a la comunidad que realizan labores de apoyo y contribuyen con sus donativos. Su actividad supone un apoyo a la asistencia de personas mayores en la localidad, ofreciendo un elevado número de plazas de residencia, que de otra manera escasearían en Calatayud.

La congregación se fundó en Barbastro y fue Calatayud el primer lugar donde tuvieron una comunidad. Tras su llegada a la ciudad acogieron a ancianos en una casa de la plaza de la Higuera y más tarde se ubicaron en el paseo Barón de Warsage hasta su posterior traslado a la residencia Nuestra Señora la Virgen de la Peña.

Esta residencia se puso en funcionamiento en 1983 y está equipada con enfermería, salas de atención a ancianos, salones para convivencia, capilla, etc. Actualmente se está realizando una importante obra de reforma para adaptarla a nuevas necesidades y normativa, en una apuesta de la congregación por el servicio que se presta en Calatayud.

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